01
El aula virtual como documento orientador
Un espacio que organiza propósitos, contenidos, tiempos, criterios de evaluación y modos de trabajo de manera clara.
Segunda evidencia
Planificación y diseño didáctico en educación con modalidad combinada.
Presentación
En el video presento el diseño y la organización del aula virtual correspondiente a la Unidad Curricular Alfabetización Temprana e Inicial, desarrollada en el marco de una propuesta de enseñanza combinada.
La construcción de este espacio parte de los lineamientos establecidos por la Dirección de Educación Superior (DES-DGE) y de los criterios institucionales del ISFDyT N.º 9-003, integrando instancias presenciales y virtuales en un entorno de aprendizaje estructurado.
La propuesta responde a una modalidad de enseñanza que busca aprovechar las posibilidades de ambos escenarios. En este sentido, la virtualidad no se plantea como un espacio separado de la enseñanza presencial, sino como una instancia que permite ampliar, complementar y enriquecer las experiencias de aprendizaje.
Casamayor (2008) denomina b-learning a este tipo de propuesta, caracterizada por la combinación de diferentes mediaciones y modalidades de enseñanza.
En el aula de Alfabetización Temprana e Inicial, esta combinación se concreta a través de la organización de contenidos, bibliografía, recursos audiovisuales, actividades y espacios de intercambio que permiten dar continuidad al trabajo pedagógico más allá del encuentro presencial.
Claves del diseño
01
Un espacio que organiza propósitos, contenidos, tiempos, criterios de evaluación y modos de trabajo de manera clara.
02
Un diseño que puede revisarse y ajustarse a partir de la experiencia, las devoluciones y las necesidades emergentes.
03
Decisiones pedagógicas sobre recursos, organización, mediaciones y acompañamiento en función de los aprendizajes.
Desarrollo
Dentro de esta propuesta, la organización inicial del aula cumple una función fundamental: orientar a las estudiantes en su recorrido formativo.
La información presentada permite conocer de manera clara los propósitos del espacio curricular, los contenidos, la organización de las actividades, las modalidades de trabajo, los tiempos previstos y los criterios que serán considerados durante el proceso de evaluación.
De esta manera, el aula virtual no se limita a reunir materiales, sino que funciona como una guía para transitar el proceso de aprendizaje, ofreciendo referencias que ayudan a las estudiantes a comprender qué se espera de ellas y cómo pueden organizar su recorrido.
Esta estructura busca favorecer progresivamente la autonomía, brindando la información y las orientaciones necesarias para que las estudiantes puedan consultar los materiales, desarrollar las propuestas y avanzar en sus aprendizajes con mayor independencia.
Al mismo tiempo, esta organización permite establecer ciertos acuerdos pedagógicos y didácticos que hacen explícitas las formas de trabajo y favorecen una construcción compartida de las responsabilidades entre docente y estudiantes.
Flexibilidad
Otro aspecto que considero importante es comprender el aula virtual como un espacio dinámico, que puede transformarse a medida que avanza la experiencia educativa.
La planificación constituye una orientación, pero no debe entenderse como algo rígido o definitivo. Las necesidades que surgen durante el proceso, las devoluciones de las estudiantes, los resultados de las evaluaciones, la incorporación de nuevos recursos tecnológicos o los acuerdos institucionales pueden requerir modificaciones y ajustes.
Por eso, el aula está pensada desde una perspectiva flexible y abierta a la mejora continua.
Esta posibilidad de revisar, modificar y enriquecer las propuestas forma parte también de la tarea docente y permite responder de manera más adecuada a las características y necesidades de quienes aprenden.
Competencias digitales
Esta evidencia se relaciona directamente con lo trabajado en la Evidencia 1 y con el Marco Europeo para la Competencia Digital de los Educadores (DigCompEdu), particularmente con las competencias vinculadas con la selección, creación, gestión y utilización de recursos digitales en función de los propósitos de enseñanza.
En esta etapa previa a la implementación de las propuestas, fue necesario tomar decisiones acerca de qué recursos incorporar, cómo organizarlos y con qué finalidad pedagógica utilizarlos.
No se trata solamente de conocer diferentes herramientas digitales, sino de poder seleccionar aquellas que resulten pertinentes para mejorar las experiencias de aprendizaje y acompañar de manera más efectiva a las estudiantes.
En este sentido, el diseño del aula me permitió asumir un rol docente que también implica anticipar necesidades, ofrecer orientaciones, facilitar recursos y generar condiciones para que las estudiantes puedan avanzar en sus procesos de aprendizaje.
Cierre
La construcción del aula significó, entonces, mucho más que organizar un espacio virtual.
Implicó pensar qué enseñar, cómo organizar los contenidos, qué recursos utilizar, cómo comunicar las propuestas y de qué manera acompañar a las estudiantes en un entorno que combina diferentes formas y tiempos de aprendizaje.
Cada decisión tomada en el diseño del aula representa una oportunidad para poner en diálogo los conocimientos disciplinares, las decisiones didácticas y las competencias digitales.
Por eso, considero que esta experiencia constituye una evidencia concreta de mi propio proceso de desarrollo profesional.
La tecnología cobra sentido cuando está acompañada de una intencionalidad pedagógica clara. Un aula virtual puede ser un simple repositorio de archivos, pero también puede convertirse en un verdadero entorno de aprendizaje.
En mi propuesta de Alfabetización Temprana e Inicial, el desafío fue construir ese segundo espacio: un aula que no solo contenga información, sino que oriente, acompañe, comunique, genere autonomía y ofrezca oportunidades para aprender. Y, al mismo tiempo, un espacio que pueda seguir transformándose, porque enseñar también implica revisar nuestras decisiones, aprender de la experiencia y estar dispuestos a mejorar continuamente nuestras prácticas.
Recursos
Fuentes
Casamayor, G., Alós, M., Chiné, M., Dalmau, Ó., Herrero, O., Mas, G. y Rubio, A. (2008). La formación on-line: una mirada integral sobre el e-learning, b-learning. Barcelona: Graó.